Nuevas normas podrían perturbar el mercado de las apuestas deportivas en España

Los operadores de apuestas en España han sufrido un gran revés en el año 2020 debido a una variedad de situaciones, principalmente a causa de la pandemia de Covid-19, el Ministerio de Comercio y el regulador de juegos del país que tomaron fuertes medidas hacia la fuente primordial de captación de clientes del sector.

La gran cantidad de prohibiciones aplicadas por los organismos producirá una auténtica prohibición de la publicidad de juegos en casi todos los canales a finales de este año. A pesar de que el proyecto de ley presentado por el gobierno español en febrero parecía afectar menos a las apuestas deportivas que a las verticales, está muy claro que no habrá un tratamiento especial para las apuestas deportivas.

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Según el proyecto del reglamento, se proponía la publicidad en radio y televisión entre la 1 y 5 de la madrugada, a excepción de los anuncios que tengan relación con los eventos deportivos en directo. No obstante, el plan de publicidad que se permitiría entre las 8 de la tarde y 5 de la mañana, fue retirado de la propuesta final que el gobierno entregó a la comisión europea.

También, las primeras propuestas de una regulación más rigurosa de los patrocinios se transformaron en una prohibición total de los mismos, entretanto en el incentivo hacia los nuevos jugadores se ha visto afectado, al punto de prohibición, debido al límite a  €100 de los bonos. Gran parte de las normas del Real Decreto sobre las comunicaciones comerciales de las actividades del juego aún no han entrado en vigencia, pero es casi seguro que perjudicará el mercado de juego español.

Para hacerse con una idea de las repercusiones que puede sufrir el mercado del juego español se puede dar un vistazo a lo sucedido el trimestre del año pasado, después de las restricciones temporales en la publicidad que el gobierno español introdujo debido a la pandemia de Covid-19. Entre los meses de abril y junio, el número de participantes activos bajó un 29,4% en comparación trimestral y un 25,3% en comparación anual.

Una de las consecuencias más preocupantes es el descenso del número de jugadores registrados durante el trimestre. El descenso se ha calculado en más de la mitad en relación con el primer trimestre, además de la reducción de un 41,5% con respecto al segundo trimestre del año anterior.